Adolfo Ernst y la yuca
- Escrito por Eduardo Castañeda W
Señala Adolfo Ernst que, para los Guaraníes, fue la divinidad Tumé quien les regaló la yuca para que la usaran como alimento. La similitud fonética entre Tumé y Tomás hizo que los misioneros inventaran la fábula según la cual el apostol incrédulo había estado en tierra americana y que, emulando al propio Yaveh, hizo caer del cielo un maná con forma de torta blanca: el casabe.
Adolfo Ernst, etnobotánico y fundador del positivismo en Venezuela, nació en Prusia el año 1832 y murió en Caracas el año 1899. Entre sus discípulos más renombrados estuvieron Lisandro Alvarado, José Gil Fortoul y Francisco Villavencio.
Fundó la Sociedad de Ciencias Físicas y Naturales de Caracas en 1867 y, en 1874, el Museo Nacional, ubicado al lado de la Iglesia de San Francisco, actual Palacio de las Academias. Fue uno de los principales impulsores de la Biblioteca Nacional, de la cual fue director en 1876. En 1974 y por encargo de Antonio Guzmán Blanco, inicia la cátedra de Historia Natural en la Universidad Central, en la cual proclamó el "transformismo" de Lamarck, la "selección natural" de Darwin y los principios de de Charles Lyell como teorías fundamentales de la zoología, la botánica y la geología; disciplinas a las que dedicó gran parte de su extensa obra.
Fue asiduo colaborador de las publicaciones más importantes de la época; El Cojo Ilustrado, El Zulia Ilustrado, LA Revista Científica de la UCV, El Federalista, entre otras. El trabajo sobre la yuca, publicado en El Zulia Ilustrado, en dos entregas, constituye un detallado estudio sobre este alimento, sus caracteríticas botánicas, los usos alimenticios y su orígen lingüístico.
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